GRUPO: PREESCOLAR, PRIMERO, SEGUNDO.
TEMA: Fortalezco mis procesos de
pensamiento, mi curiosidad y asombro frente a los hechos de la naturaleza.
OBJETIVO: Comprender en que se basan los
planteamientos filosóficos para niños y niñas, al igual que estimular y
desarrollar el pensamiento en el seno de una comunidad de indagación.
COMPETENCIA: Adopta una perspectiva basada
en el planteamiento de opiniones en la que los miembros trabajan para ser
capaces de entender el punto de vista de los demás y se esfuerzan
solidariamente por descubrir el sentido del mundo y de la sociedad en la que
viven.
TIEMPO: 3 semanas. (Dividida en 2 sesiones)
1ra sesión:
1. Copiar en el tablero, para que
l@s estudiantes transcriban en el cuaderno
“La filosofía es la
que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más
civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres”
(René
Descartes)
2. Explicar en qué consiste la
frase.
3. Solicitar a l@s estudiantes
que escriban sobre lo que ell@s consideran
acerca del pensamiento y la felicidad.
4. Copiar en el cuaderno:
Filosofía para niños (FpN) es una propuesta
educativa que brinda a los niños
instrumentos adecuados en el momento en que comienzan a interrogarse acerca del mundo y de su inserción en él.
A partir de temas tradicionales de la
historia de la Filosofía y, mediante un conjunto de pautas metodológicas,
cuidadosamente planificadas y experimentadas, en la que se busca rescatar la
curiosidad y el asombro.
5.
L@s estudiantes
deben dibujar en el cuaderno y explicar que entienden ellos de la siguiente
imagen:
2da sesión:
1. Copiar en el cuaderno lo
siguiente:
Niños y niñas viven en su mundo y
viven un mundo aprendiendo desde que nacen, disfrutando y asombrándose de lo
nuevo que van encontrando; su mirada va de lo más cercano a lo lejano. Así van
incorporando mundos de otros con distintas visiones y versiones mientras los
conversan. Aprenden a sus ritmos e intereses y, mientras perciben su entorno,
regalan y acogen nuevos saberes en las relaciones sociales que van generando.
Un día se incorporan a la institución escuela
donde pasarán mucho tiempo de su día y de su vida, la que debe responder a sus
necesidades y permitirles expresarse y crecer en todas sus humanas dimensiones.
2. Plantear a l@s estudiantes las
siguientes preguntas, con el fin de que traten de plantear un acercamiento a las probables respuestas.
a. ¿Te has puesto a pensar que
hay antes de la vida?
b. ¿A dónde van las personas que
abandonan la vida?
c. ¿Qué es la vida?
d. ¿Qué es la muerte?
3. Leer el siguiente cuento, el
cual será guía para responder las preguntas anteriormente planteadas.
EL
PATO Y LA MUERTE
Desde
hacía tiempo, el pato notaba algo extraño.
- ¿Quién eres? ¿Por qué me sigues tan de cerca y sin hacer
ruido?
La
muerte le contestó:
- Me alegro de que por fin me hayas visto.
Soy
la muerte.
El
pato se asustó.
Quién
no lo habría hecho.
Pato:
¿Ya vienes a buscarme?
Muerte:
He estado cerca de ti desde el día en que naciste… por si acaso.
¿Por si acaso?- preguntó el pato.
Muerte:
Sí, por si te pasaba algo. Un resfriado serio, un accidente… ¡nunca se sabe!
Pato:
¿Ahora te encargas de eso?
Muerte:
De los accidentes se encarga la vida; de los resfriados y del resto de las
cosas que os pueden pasar a los patos de
vez en cuando, se encargara el zorro.
El
pato no quería ni imaginárselo.
Se
le ponía la carne de gallina.
La
muerte le sonrió con dulzura.
Si
no se tenía en cuenta quién era, hasta resultaba simpática; incluso más que simpática.
¿Te parece ir al estanque?- preguntó el
pato.
La
muerte ya se lo había temido…
Después
de un rato, la muerte tuvo que admitir
que su pasión por zambullirse tenía límites:
Perdóneme, por favor- dijo la muerte.
Necesito salir de este lugar tan húmedo.
¿Tienes frío?- preguntó el pato- ¿Quieres que te caliente? Replico el pato.
Nunca
nadie se había ofrecido a hacer algo así por ella.
A
la mañana siguiente, muy temprano, el pato fue el primero en despertarse.
- “¡No me he muerto!” , pensó.
Le
dio a la muerte un golpecito en el costado:
- ¡No me he muerto! – graznó henchido de
felicidad.
La
muerte levantó la cabeza:
- Me alegro por ti- dijo desperezándose.
- ¿Y si me hubiera muerto…? Dijo el pato.
- Entonces no habría podido descansar tan
bien – contestó la muerte bostezando.
“Esa
respuesta no ha sido nada simpática”, pensó el pato.
A
pesar de que el pato se había propuesto, a partir de ese momento, no volver a
decir nada más, no aguantó mucho tiempo callado:
Pato:
Algunos patos dicen que te conviertes en
ángel. Te sientas en una nube y desde ahí puedes mirar la tierra.
- Es posible- la muerte se incorporó-,
pero de todas maneras tú ya tienes alas.
Pato:
Algunos patos también dicen que en las profundidades de la tierra hay un
infierno en el que te asan si no fuiste un pato bueno.
Muerte:
Es asombroso todo lo que se cuenta entre
los patos, pero quien sabe…
- ¿Entonces tú tampoco lo sabes?- grazno
el pato.
La
muerte sólo lo miró.
- ¿Qué hacemos hoy?- preguntó de buen humor la muerte
- Hoy no iremos al estanque- exclamó el
pato- ¿Qué te parece si hacemos algo verdaderamente emocionante?
La
muerte se sintió aliviada.
- ¿Subirnos a un árbol?- preguntó
burlonamente la muerte.
El
estanque se veía muy, muy abajo.
Ahí
estaba, tan silencioso…y solitario.
“Así
que eso es lo que pasará cuando muera”, pensó el pato.
“El
estanque quedará”… desierto. Sin mí.”
A
veces, la muerte podía leer los pensamientos.
- Cuando estés muerto el estanque también
desaparecerá; al menos para ti agrego la
muerte.
- ¿Estás segura? – preguntó el pato
desconcertado.
- Tan segura como seguros estamos de lo
que sabemos- dijo la muerte.
- Me consuela, así no podré echarlo de
menos cuando…
- ….hayas muerto- terminó la muerte
- ¿Por qué no bajamos?- le pidió el pato
un poco después-
Subido
en los árboles se piensan cosas muy extrañas.
Durante
las siguientes semanas, fueron cada vez menos al estanque.
Se
quedaban sentados en cualquier lugar que tuviera hierba y casi no hablaban.
Hasta
que un día, una ráfaga de aire fresco despeinó las plumas del pato y éste
sintió frío por primera vez.
- Tengo frío- dijo una noche el pato ¿Te
importaría calentarme un poco?
La
nieve caía. Los copos eran tan finos que se quedaban suspendidos en el aire.
Algo había ocurrido. La muerte miró al pato.
Había
dejado de respirar. Se había quedado muy quieto.
La
acarició para colocar un par de plumas ligeramente alborotadas, lo cogió en
brazos y se lo llevó al gran río.
Allí,
lo acostó con mucho cuidado sobre el agua y le dio un suave empujoncito
Se
quedó mucho tiempo mirando cómo se alejaba.
Cuando
le perdió de vista, la muerte se sintió incluso un poco triste.
Pero
así era la vida….
FIN.



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