martes, 19 de agosto de 2014

2da guía PPT, 1ro - 2do.



GRUPO: PREESCOLAR, PRIMERO, SEGUNDO.

TEMA: Fortalezco mis procesos de pensamiento, mi curiosidad y asombro frente a los hechos de la naturaleza.

OBJETIVO: Comprender en que se basan los planteamientos filosóficos para niños y niñas, al igual que estimular y desarrollar el pensamiento en el seno de una comunidad de indagación.

COMPETENCIA: Adopta una perspectiva basada en el planteamiento de opiniones en la que los miembros trabajan para ser capaces de entender el punto de vista de los demás y se esfuerzan solidariamente por descubrir el sentido del mundo y de la sociedad en la que viven.

TIEMPO: 3 semanas. (Dividida en 2 sesiones)

1ra sesión:

1.    Copiar en el tablero, para que l@s estudiantes transcriban en el cuaderno

“La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres”

                                                                                                              (René Descartes)

2.    Explicar en qué consiste la frase.
3.    Solicitar a l@s estudiantes que escriban sobre lo que ell@s consideran  acerca del pensamiento y la felicidad.
4.    Copiar en el cuaderno:

   Filosofía para niños (FpN) es una propuesta educativa  que brinda a los niños instrumentos adecuados en el momento en que comienzan a interrogarse  acerca del mundo y de su inserción en él.

   A partir de temas tradicionales de la historia de la Filosofía y, mediante un conjunto de pautas metodológicas, cuidadosamente planificadas y experimentadas, en la que se busca rescatar la curiosidad y el asombro.


5.    L@s estudiantes deben dibujar en el cuaderno y explicar que entienden ellos de la siguiente imagen:


2da sesión:

1.    Copiar en el cuaderno lo siguiente:


Niños y niñas viven en su mundo y viven un mundo aprendiendo desde que nacen, disfrutando y asombrándose de lo nuevo que van encontrando; su mirada va de lo más cercano a lo lejano. Así van incorporando mundos de otros con distintas visiones y versiones mientras los conversan. Aprenden a sus ritmos e intereses y, mientras perciben su entorno, regalan y acogen nuevos saberes en las relaciones sociales que van generando.

  Un día se incorporan a la institución escuela donde pasarán mucho tiempo de su día y de su vida, la que debe responder a sus necesidades y permitirles expresarse y crecer en todas sus humanas dimensiones.

2.    Plantear a l@s estudiantes las siguientes preguntas, con el fin de que traten de plantear un acercamiento  a las probables respuestas.

a.    ¿Te has puesto a pensar que hay antes de la vida?
b.    ¿A dónde van las personas que abandonan la vida?
c.    ¿Qué es la vida?
d.    ¿Qué es la muerte?

3.    Leer el siguiente cuento, el cual será guía para responder las preguntas anteriormente planteadas.

EL PATO  Y LA MUERTE

Desde hacía tiempo, el pato notaba algo extraño.
-       ¿Quién eres?  ¿Por qué me sigues tan de cerca y sin hacer ruido?

La muerte le contestó:
-       Me alegro de que por fin me hayas visto.
Soy la muerte.

El pato se asustó.
Quién no lo habría hecho.

Pato: ¿Ya vienes a buscarme?
Muerte: He estado cerca de ti desde el día en que naciste… por si acaso.
      ¿Por si acaso?- preguntó el pato.

Muerte: Sí, por si te pasaba algo. Un resfriado serio, un accidente… ¡nunca se sabe!

Pato: ¿Ahora  te encargas de eso?

Muerte: De los accidentes se encarga la vida; de los resfriados y del resto de las cosas que os  pueden pasar a los patos de vez en cuando, se encargara el zorro.

El pato no quería  ni imaginárselo.
Se le ponía la carne de gallina.
La muerte le sonrió con dulzura.
Si no se tenía en cuenta quién era, hasta resultaba simpática; incluso más que simpática.

      ¿Te parece ir al estanque?- preguntó el pato.
La muerte ya se lo había temido…
Después de un rato, la muerte  tuvo que admitir que su pasión por zambullirse tenía límites:
   Perdóneme, por favor- dijo la muerte. Necesito salir de este lugar tan húmedo.

      ¿Tienes frío?- preguntó el pato-  ¿Quieres que te caliente? Replico el pato.
Nunca nadie se había ofrecido a hacer algo así por ella.
A la mañana siguiente, muy temprano, el pato fue el primero en despertarse.
-       “¡No me he muerto!” , pensó.
Le dio a la muerte un golpecito en el costado:
-       ¡No me he muerto! – graznó henchido de felicidad.
La muerte levantó la cabeza:
-       Me alegro por ti- dijo desperezándose.
-       ¿Y si me hubiera muerto…? Dijo el pato.
-       Entonces no habría podido descansar tan bien – contestó la muerte bostezando.
“Esa respuesta no ha sido nada simpática”, pensó el pato.

A pesar de que el pato se había propuesto, a partir de ese momento, no volver a decir nada más, no aguantó mucho tiempo callado:

Pato: Algunos patos dicen  que te conviertes en ángel. Te sientas en una nube y desde ahí puedes mirar la tierra.
-       Es posible- la muerte se incorporó-, pero de todas maneras tú ya tienes alas.
Pato: Algunos patos también dicen que en las profundidades de la tierra hay un infierno en el que te asan si no fuiste un pato bueno.
Muerte: Es asombroso  todo lo que se cuenta entre los patos, pero quien sabe…
-       ¿Entonces tú tampoco lo sabes?- grazno el pato.
La muerte sólo lo miró.
-       ¿Qué hacemos hoy?-  preguntó de buen humor la muerte
-       Hoy no iremos al estanque- exclamó el pato- ¿Qué te parece si hacemos algo verdaderamente emocionante?
La muerte se sintió aliviada.
-       ¿Subirnos a un árbol?- preguntó burlonamente la muerte.
El estanque se veía muy, muy abajo.
Ahí estaba, tan silencioso…y solitario.
“Así que eso es lo que pasará cuando muera”, pensó el pato.
“El estanque quedará”… desierto. Sin mí.”
A veces, la muerte podía leer los pensamientos.
-       Cuando estés muerto el estanque también desaparecerá; al menos para ti agrego la   muerte.
-       ¿Estás segura? – preguntó el pato desconcertado.
-       Tan segura como seguros estamos de lo que sabemos- dijo la muerte.
-       Me consuela, así no podré echarlo de menos cuando…
-       ….hayas muerto- terminó la muerte

-       ¿Por qué no bajamos?- le pidió el pato un poco después-
Subido en los árboles se piensan cosas muy extrañas.
Durante las siguientes semanas, fueron cada vez menos al estanque.
Se quedaban sentados en cualquier lugar que tuviera hierba y casi no hablaban.
Hasta que un día, una ráfaga de aire fresco despeinó las plumas del pato y éste sintió frío por primera vez.

-       Tengo frío- dijo una noche el pato ¿Te importaría calentarme un poco?
La nieve caía. Los copos eran tan finos que se quedaban suspendidos en el aire.
Algo había ocurrido. La  muerte miró al pato.
Había dejado de respirar. Se había quedado muy quieto.
La acarició para colocar un par de plumas ligeramente alborotadas, lo cogió en brazos y se lo llevó al gran río.
Allí, lo acostó con mucho cuidado sobre el agua y le dio un suave empujoncito
Se quedó mucho tiempo mirando cómo se alejaba.
Cuando le perdió de vista, la muerte se sintió incluso un poco triste.
Pero así era la vida….

FIN.

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